TIEMPO PERDIDO

No hay nada que le guste más al ser humano que perder el tiempo. Hace unos días, mientras tomaba un café con un amigo, hablamos de lo poco que aprovechamos los ensayos y de la cantidad increíble de tiempo que desperdiciamos. Cuando hablo en plural no me refiero solo a los directores sino también a todos los músicos. Curiosamente, venía de grabar una serie de ensayos y al escuchar los audios en casa, eliminando los tiempos sin música (horario de empezar tarde, gente hablando, explicaciones extensas, etc.), me di cuenta que, de dos horas de ensayo, cincuenta minutos eran música (en el mejor de los casos) y de esos minutos musicales, veinticinco eran realmente valiosos. Un 20% más o menos. Lo curioso fue ver que ese patrón se repetía tanto en bandas amateurs, juveniles e infantiles. 

Una banda amateur no difiere mucho con una banda juvenil, salvo la diferencia de la media de edad y en algunos casos el nivel de los músicos. Eso me llevó a replantearme que la pedagogía de ensayo que estaba siguiendo no era la adecuada, pero más me alarmó saber que a otros compañeros les ocurría lo mismo.

Sobre las bandas infantiles hablaré otro día ya que por su nivel y edad necesitan de una atención y una pedagogía distinta a las otras dos agrupaciones. El ensayo con una banda juvenil y amateur tiene unas características parecidas diferenciadas por su finalidad. La primera tiene un fin educativo y la segunda tiene la finalidad (en la mayoría de los casos) de entretener, un hobby. Como director, tener un plan de ensayo es ideal. El principal problema que tiene una dicha planificación, no me refiero únicamente a señalar en el calendario los días de ensayo, sino, repertorio a trabajar o el tiempo que se va a necesitar; está condicionado por factores externos que un director o directora no pueden prever: La asistencia y la concentración del músico.

La asistencia es uno de los males mayores que tiene cualquier banda de música. Pienso hablar de este problema otro día (si queréis). En cambio, la concentración del músico es un aspecto en el que los directores no nos paramos a pensar y es la principal causa de la pérdida de tiempo.

Antes que músicos, todos los integrantes de cualquier agrupación son personas, con sus problemas, dilemas y pensamientos que por más que queramos no se esfuman así como así de sus cabezas. Es por ello que, nosotros los directores, debemos tener a nuestros músicos lo más ocupados posibles tocando. Cierto es que muchas veces el repaso de un pasaje determinado hace parar la inercia de ensayo, dificultando retomar el trabajo que se estaba realizando hasta el momento. Durante mucho tiempo he ido poniendo en práctica varias técnicas y realizando experimentos para captar el mayor tiempo posible la atención del músico. Siendo sincero, no siempre me ha salido bien, ya que muchas veces la concentración se ve truncada por factores externos. Aquí dejo unos cuantos “tips” que aun siendo lógicos, muchas veces se nos olvidan hacerlos y pueden ser de ayuda.

  • Programación de ensayos:

Muchas veces creamos un calendario de ensayo donde incluimos ensayos extra, parciales y actuaciones. Puede ser recomendable añadir que se va a trabajar en cada uno de ellos, de esta forma los músicos no solo pueden organizarse, además saben de antemano que se va a trabajar.

  • Parciales por secciones:

La programación de parciales está a la orden del día, el problema es que lo realizamos en el orden incorrecto. Tras el estudio previo de la partitura podemos ya saber que partes y que cuerdas van a necesitar más atención en determinadas obras. Antes de empezar con una regularidad de ensayos no estaría de más organizar unos parciales antes del montaje de las obras. De esta forma trabajaremos de forma mucho más fluida y no se perderá tanto tiempo en los ensayos.

  • Explicaciones breves:

Muchas veces utilizamos la palabra como medio de explicación de algo que queremos en la partitura. Estás explicaciones a veces son largas y terminan en un círculo vicioso de ruegos y preguntas. Lo mejor que podemos hacer es ir directos al grano decir lo que tenemos que decir y continuar rápidamente.

  • Anticipación:

Iniciar un ensayo explicando que se va a trabajar puede ahorrarnos mucho tiempo ya que perdemos mucho tiempo buscando partituras y montando los materiales necesarios (la percusión lo agradece).

  • Captar la atención:

Siempre hay días donde alguna cuerda está más distante, distraída o más alborotada de lo normal. No hay mejor forma de captar su atención que haciendo tocar de forma continua al sector que nos interese. Recuerda una mente ocupada no piensa en otras cosas.

  • Estructuración:

Estructurar el ensayo pensando en la concentración de los músicos nos puede ayudar a aprovechar el tiempo. Recordar algo recientemente trabajado al principio es ideal ya que es el momento de mayor energía y es una buena forma de calentar. La parte central del ensayo (el cual debe ocupar un 50% del tiempo) es donde realmente nos centraremos en lo que queremos trabajar más profundamente. Finalizamos siempre con algo ameno y facil (Momento de menor energía).

A veces no nos tomamos en serio lo de aprovechar el tiempo al máximo y perdemos muchas horas de trabajo inconscientemente. Estas son algunas ideas que se podrían ampliar. ¿tienes alguna técnica más?, ¿crees que alguna no es efectiva?, ¿pones alguna en práctica?.

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